Moverse puede formar parte de la recuperación del dolor lumbar. La clave es adaptar la actividad a tu situación y progresar con un objetivo claro.
Moverse puede formar parte de la recuperación del dolor lumbar. La clave es adaptar la actividad a tu situación y progresar con un objetivo claro.
Qué sabemos
La guía de la OMS para el dolor lumbar primario crónico incluye los programas de ejercicio entre las opciones de tratamiento. También recomienda educación y una atención centrada en la persona. Esto se refiere al dolor de más de tres meses que no se explica por otra enfermedad; no significa que todos los dolores de espalda deban tratarse igual.
Cómo empezar
Una valoración ayuda a entender tus limitaciones, lo que puedes hacer ahora y lo que quieres recuperar. A partir de ahí, se puede elegir una actividad asumible y ajustar su duración, dificultad y frecuencia. No hace falta comenzar por ejercicios exigentes ni buscar una rutina idéntica para todo el mundo.
Qué conviene observar
Importa cómo te encuentras durante la actividad y después, pero también si vas recuperando confianza, fuerza y capacidad para tu vida diaria. Si al retomar el ejercicio las molestias aumentan, conviene revisar la dosis con el profesional que te acompaña.
Cada caso necesita adaptación
No uses una rutina de internet como diagnóstico. Un dolor nuevo, un empeoramiento importante o síntomas distintos a los habituales merecen valoración antes de seguir aumentando la actividad.
Fuentes para ampliar
OMS: guía sobre dolor lumbar crónico (2023)
Guy’s and St Thomas’: fisioterapia y ejercicio para dolor lumbar
Información general para pacientes. No sustituye una valoración individual.
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