Rehabilitación de Lesiones

Rubén Oñarte-Etxebarria en una sesión de rehabilitación de lesiones en Galdakao

Sobre la Rehabilitación de Lesiones

Tras un esguince, una rotura fibrilar, una tendinopatía o una operación, el cuerpo necesita un proceso guiado para recuperar movilidad, fuerza y función sin dejar secuelas ni compensaciones que generen nuevas lesiones. La rehabilitación no termina cuando desaparece el dolor, sino cuando la zona vuelve a responder con normalidad a tu día a día o a tu deporte.

Trabajo por fases: primero controlar el dolor y la inflamación, después recuperar el rango de movimiento articular, luego recuperar fuerza y control muscular, y por último un trabajo funcional específico para que vuelvas a tu actividad con seguridad. Si vienes con un informe médico o de fisioterapia previo, lo tengo en cuenta desde la primera sesión.

Cuéntame qué lesión has tenido y en qué fase estás, y te digo cómo puedo ayudarte a partir de ahí.

Preguntas frecuentes

Esguinces de tobillo y rodilla, roturas fibrilares, tendinopatías (hombro, codo, rodilla, Aquiles), postoperatorios de ligamento cruzado, meniscos o prótesis, y lesiones musculares por sobrecarga. Cada protocolo se adapta al tejido afectado y al tiempo transcurrido desde la lesión.

Cuanto antes, dentro de lo que permita cada caso. En postoperatorios sigo las pautas de tu cirujano; en lesiones sin cirugía, normalmente se puede empezar a trabajar de forma segura desde los primeros días, adaptando los ejercicios a la fase de curación del tejido.

Depende de la lesión: una tendinopatía leve puede resolverse en 4-6 sesiones, mientras que un postoperatorio de ligamento cruzado puede necesitar varios meses de seguimiento. En la primera valoración te doy una estimación realista y la vamos revisando según tu evolución.

Es normal notar cierta fatiga muscular o molestia leve al retomar el movimiento, pero no debe aparecer dolor agudo. Ajusto la intensidad de cada ejercicio a lo que tu tejido tolera en cada fase para avanzar sin forzar.

El riesgo principal es que la zona quede menos preparada de lo necesario y la lesión reaparezca al retomar tu actividad habitual o el deporte. Por eso, aunque el dolor desaparezca antes, recomiendo terminar la fase final de fuerza y readaptación funcional.