Terapia Manual

Rubén Oñarte-Etxebarria, fisioterapeuta en Galdakao

Sobre la Terapia Manual

La terapia manual es el conjunto de técnicas que aplico directamente con las manos: movilizaciones articulares, liberación miofascial, punción seca, masaje terapéutico y estiramientos asistidos. No es un masaje relajante genérico, sino un tratamiento dirigido a una estructura concreta: una articulación bloqueada, un músculo en tensión, una fascia adherida, con un objetivo clínico claro.

Trabajo la zona afectada evaluando primero el movimiento y la causa de la molestia, para elegir la técnica más adecuada en cada momento del tratamiento: liberar cuando hay tensión excesiva, movilizar cuando falta recorrido articular, o reforzar cuando hace falta control. Suele combinarse con ejercicio para mantener el resultado en el tiempo.

Cuéntame qué notas (rigidez, pinchazo, tensión) y dónde, y elegimos juntos la técnica más adecuada para tu caso.

Preguntas frecuentes

Puede notarse una molestia puntual en las zonas más cargadas, sobre todo en técnicas de liberación profunda, pero nunca debería ser un dolor agudo o insoportable. Trabajo dentro de tu umbral de tolerancia y ajusto la intensidad según tu respuesta durante la sesión.

Contracturas y puntos gatillo, rigidez articular, tendinopatías, dolor cervical y lumbar mecánico, y limitaciones de movilidad tras una lesión o una inmovilización. También es útil como complemento de otros tratamientos, como la rehabilitación o la fisioterapia deportiva.

Comparten algunas técnicas, pero como fisioterapeuta combino la terapia manual con una valoración clínica completa y ejercicio terapéutico, dentro de un enfoque basado en la evidencia. El objetivo no es solo el ajuste puntual, sino tu recuperación funcional a medio plazo.

Depende del motivo: para resolver una molestia puntual, con 2-4 sesiones suele bastar. Como mantenimiento ante cargas de trabajo o entrenamiento constantes, muchos pacientes vienen cada 3-4 semanas. Te lo concreto en la primera valoración.

Sí, algunas: fracturas recientes, procesos infecciosos o inflamatorios agudos, trombosis, o determinadas patologías que tu médico deba valorar antes. En la primera consulta te pregunto por tu historial para descartar cualquier riesgo.