Sobre la Rehabilitación de Lesiones
Tras un esguince, una rotura fibrilar, una tendinopatía o una operación, el cuerpo necesita un proceso guiado para recuperar movilidad, fuerza y función sin dejar secuelas ni compensaciones que generen nuevas lesiones. La rehabilitación no termina cuando desaparece el dolor, sino cuando la zona vuelve a responder con normalidad a tu día a día o a tu deporte.
Trabajo por fases: primero controlar el dolor y la inflamación, después recuperar el rango de movimiento articular, luego recuperar fuerza y control muscular, y por último un trabajo funcional específico para que vuelvas a tu actividad con seguridad. Si vienes con un informe médico o de fisioterapia previo, lo tengo en cuenta desde la primera sesión.
Cuéntame qué lesión has tenido y en qué fase estás, y te digo cómo puedo ayudarte a partir de ahí.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de lesiones se tratan en rehabilitación?
Esguinces de tobillo y rodilla, roturas fibrilares, tendinopatías (hombro, codo, rodilla, Aquiles), postoperatorios de ligamento cruzado, meniscos o prótesis, y lesiones musculares por sobrecarga. Cada protocolo se adapta al tejido afectado y al tiempo transcurrido desde la lesión.
¿Cuándo puedo empezar la rehabilitación tras una lesión o cirugía?
Cuanto antes, dentro de lo que permita cada caso. En postoperatorios sigo las pautas de tu cirujano; en lesiones sin cirugía, normalmente se puede empezar a trabajar de forma segura desde los primeros días, adaptando los ejercicios a la fase de curación del tejido.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Depende de la lesión: una tendinopatía leve puede resolverse en 4-6 sesiones, mientras que un postoperatorio de ligamento cruzado puede necesitar varios meses de seguimiento. En la primera valoración te doy una estimación realista y la vamos revisando según tu evolución.
¿Es normal sentir molestias durante la rehabilitación?
Es normal notar cierta fatiga muscular o molestia leve al retomar el movimiento, pero no debe aparecer dolor agudo. Ajusto la intensidad de cada ejercicio a lo que tu tejido tolera en cada fase para avanzar sin forzar.
¿Qué pasa si no completo toda la rehabilitación?
El riesgo principal es que la zona quede menos preparada de lo necesario y la lesión reaparezca al retomar tu actividad habitual o el deporte. Por eso, aunque el dolor desaparezca antes, recomiendo terminar la fase final de fuerza y readaptación funcional.


